La vitamina D, en concreto la 25-hidroxivitamina D (vitamina D 25-OH), es esencial para la salud ósea, ya que favorece la absorción de calcio y fósforo, y desempeña un papel en la reducción de la inflamación, la modulación del crecimiento celular y el apoyo a las funciones inmunitaria y neuromuscular. Es fundamental para prevenir el raquitismo en los niños y la osteomalacia en los adultos, y se asocia con la reducción del riesgo de osteoporosis, enfermedades cardiovasculares, ciertos cánceres, afecciones autoinmunes y depresión. Los niveles de vitamina D se ven influidos por factores dietéticos, la exposición al sol y características individuales como la edad y la pigmentación de la piel.
La deficiencia de vitamina D puede causar huesos débiles en los niños (raquitismo) y en los adultos (osteomalacia), y contribuir a la osteoporosis. Los niveles bajos también se asocian con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, ciertos cánceres y deterioro de la función inmunitaria. Factores como la exposición limitada al sol, la piel oscura, la obesidad y afecciones que afectan a la absorción de grasas, como la enfermedad celíaca o la enfermedad de Crohn, pueden reducir los niveles de vitamina D. Además, la deficiencia de magnesio puede dificultar la activación de la vitamina D, y las enfermedades hepáticas o renales pueden afectar a su conversión a las formas activas.
Por el contrario, la toxicidad por vitamina D, aunque poco frecuente, puede deberse a una suplementación excesiva, lo que provoca hipercalcemia con síntomas como náuseas y complicaciones renales. Por lo general, unos niveles equilibrados de vitamina D se consiguen mediante la dieta, la luz solar y, posiblemente, la suplementación. La obesidad puede secuestrar la vitamina D en el tejido graso, reduciendo su disponibilidad, mientras que el envejecimiento y la piel más oscura reducen la producción cutánea de vitamina D. Se recomienda un control regular a las personas con riesgo de deficiencia o que toman suplementos en dosis altas.
Factores que favorecen niveles saludables de vitamina D:
Asegurar una exposición solar regular y segura. Se suele sugerir alrededor de 10-30 minutos de sol de mediodía varias veces por semana, según el tipo de piel y la ubicación.
Consumir alimentos ricos en vitamina D, como pescado graso (salmón, caballa, sardinas), yemas de huevo y productos lácteos fortificados o alternativas de origen vegetal.
Se puede considerar la suplementación con vitamina D, especialmente en caso de exposición limitada al sol, piel más oscura o residencia en latitudes septentrionales. Un profesional de la salud puede asesorar sobre la dosis adecuada.
Mantener un peso saludable, ya que la obesidad puede afectar a la absorción y utilización de la vitamina D.
Asegurar una ingesta adecuada de magnesio, que es necesario para el metabolismo de la vitamina D. Los alimentos ricos en magnesio, como los frutos secos, las semillas y las verduras de hoja verde, son buenas fuentes dietéticas.
Unidades de medida
La vitamina D (25-OH) puede medirse en: ng/100mL, ng/dL, ng/L, ng/mL, ng%, nmol/L, µg/L
Rangos de referencia por edad y sexo
Los rangos de referencia representan valores típicos en personas sanas. Un profesional de la salud interpreta los resultados individuales.
La vitamina D tiene propiedades antiinflamatorias y desempeña un papel en la modulación del sistema inmunitario. Los niveles bajos de vitamina D se asocian con una mayor susceptibilidad a las infecciones, la inflamación crónica y la autoinmunidad. Unos niveles adecuados de vitamina D pueden ayudar a reducir la inflamación y favorecer la salud inmunitaria.[Cannell, 2015][Calton, 2015]
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La vitamina D, en forma de calcitriol (1,25(OH)2D), aumenta la absorción intestinal de fosfato y también facilita su reabsorción renal, lo que conduce a niveles elevados de fosfato sérico[Akimbekov, 2022][Shaker, 2000].
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Cómo interpretar un resultado de vitamina D (25-OH)
La prueba que se solicita a un laboratorio mide la 25-hidroxivitamina D (abreviada 25(OH)D o calcidiol), la principal forma circulante de la vitamina D y el mejor indicador del estado general de vitamina D. Se produce en el hígado a partir tanto de la vitamina D de la dieta como de la vitamina D generada en la piel por la luz solar UVB. La forma hormonal activa, el calcitriol (1,25-dihidroxivitamina D), está estrechamente regulada por los riñones y la hormona paratiroidea y no es una medida fiable del estado nutricional. Cuando un médico solicita una "prueba de vitamina D", casi siempre se trata de la versión 25(OH)D.
Los resultados se expresan en ng/mL (utilizado principalmente en EE. UU.) o en nmol/L (utilizado en Europa, Canadá, Australia y el Reino Unido). Para convertir ng/mL a nmol/L, multiplica por 2,5. Por ejemplo: 30 ng/mL = 75 nmol/L; 50 ng/mL = 125 nmol/L. Es importante confirmar qué unidad utiliza un laboratorio antes de compararla con los rangos de referencia. Un conversor de unidades de análisis de sangre gratuito puede ayudar con las conversiones.
Rangos de referencia: lo que dicen las principales directrices
Distintas organizaciones definen la suficiencia de vitamina D de forma diferente. Comprender estos umbrales ayuda a poner un resultado en contexto. Los rangos de cada laboratorio pueden variar, y la interpretación de un profesional de la salud es lo más importante.
Directriz / Organización
Deficiencia
Insuficiencia
Suficiente
Nota
IOM / US National Academies (2011)
<12 ng/mL (30 nmol/L)
12–19 ng/mL
≥20 ng/mL (50 nmol/L)
Enfoque en la salud ósea; umbral a nivel poblacional
Endocrine Society (2011)
<20 ng/mL (50 nmol/L)
21–29 ng/mL
≥30 ng/mL (75 nmol/L)
Poblaciones de alto riesgo; preferido por muchos médicos
Endocrine Society (actualización de 2024)
<20 ng/mL
—
≥20 ng/mL para la mayoría; los umbrales más altos no se sustentan en evidencia de ECA
Desaconseja el cribado rutinario en adultos sanos sin factores de riesgo
NHS (Reino Unido)
<25 nmol/L (10 ng/mL)
25–49 nmol/L
≥50 nmol/L (20 ng/mL)
Umbral del Reino Unido; muchos laboratorios británicos usan nmol/L
La actualización de 2024 de la directriz de la Endocrine Society es relevante: ya no recomienda suplementar a adultos sanos hasta objetivos superiores a 20 ng/mL salvo que presenten factores de riesgo específicos. Para personas mayores de 75 años, con alto riesgo de fractura o embarazadas, la Society sigue apoyando la suplementación. Hay una comparación detallada disponible en la guía de niveles óptimos de vitamina D. El intérprete de niveles de vitamina D ofrece contexto adicional sobre un resultado.
Qué significan los niveles altos de vitamina D
La toxicidad por vitamina D (hipervitaminosis D) es poco frecuente y casi siempre se debe a una suplementación excesiva, no a la exposición al sol, porque la piel tiene un mecanismo autolimitante para la síntesis de vitamina D. La toxicidad se manifiesta principalmente a través de la hipercalcemia (calcio elevado), que puede causar náuseas, vómitos, debilidad, micción frecuente y, en casos graves, daño renal.
Una 25(OH)D sérica superior a 100 ng/mL (250 nmol/L) justifica una revisión clínica incluso antes de que aparezcan síntomas
La toxicidad se asocia generalmente con niveles superiores a 150 ng/mL (375 nmol/L)
El nivel máximo de ingesta tolerable de EE. UU. para la vitamina D suplementaria es de 4.000 UI/día en adultos; en ocasiones se utilizan dosis terapéuticas de hasta 10.000 UI/día bajo supervisión médica
Las afecciones granulomatosas (sarcoidosis, tuberculosis) pueden causar una 25(OH)D elevada con independencia de la suplementación
Qué significan los niveles bajos de vitamina D
La deficiencia de vitamina D es muy común en todo el mundo. Las investigaciones sugieren que aproximadamente el 40 % de los adultos de EE. UU. tienen niveles inferiores a 20 ng/mL. Los niveles bajos de vitamina D pueden deberse a una exposición limitada al sol, una pigmentación oscura de la piel (reduce la absorción de UVB), la obesidad (la vitamina D se secuestra en el tejido adiposo), afecciones de malabsorción (enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn, cirugía de bypass gástrico), enfermedad renal o hepática crónica, o simplemente una ingesta dietética inadecuada.
Las consecuencias de la deficiencia incluyen:
Salud ósea: raquitismo en los niños; osteomalacia y osteoporosis en los adultos. La vitamina D es esencial para la absorción de calcio. Conviene hacer un seguimiento de marcadores relacionados, como el calcio, junto con la vitamina D
Función muscular: los niveles bajos de vitamina D se han asociado con debilidad muscular y un mayor riesgo de caídas en adultos mayores
Función inmunitaria: existen receptores de vitamina D en la mayoría de las células inmunitarias; la deficiencia se ha asociado con una mayor susceptibilidad a las infecciones respiratorias
Estado de ánimo y cognición: los estudios observacionales sugieren asociaciones entre los niveles bajos de vitamina D y la depresión, aunque no se ha establecido una relación causal
Afecciones asociadas con niveles anómalos de vitamina D
Las siguientes asociaciones son en gran medida observacionales: los niveles bajos de vitamina D coexisten con frecuencia con estas afecciones, pero la evidencia de ensayos aleatorizados sobre los beneficios de la suplementación es variable:
Osteoporosis y riesgo de fractura: evidencia sólida de que la suplementación con vitamina D + calcio reduce el riesgo de fractura en adultos mayores. Véase la página del tema Salud ósea.
Enfermedad cardiovascular: grandes ECA (VITAL, D-HEALTH) no mostraron una reducción significativa de los eventos cardiovasculares mayores con la suplementación en adultos con niveles adecuados de vitamina D
Diabetes tipo 2: existen asociaciones, y algunos ensayos sugieren beneficios modestos en personas con deficiencia; no se ha establecido como una relación causal
Esclerosis múltiple y afecciones autoinmunes: las asociaciones epidemiológicas están bien establecidas; los ensayos de suplementación muestran resultados dispares
Prevención del cáncer: el ensayo VITAL no encontró una reducción en la incidencia de cáncer, pero hay alguna evidencia de una reducción de la mortalidad por cáncer con la suplementación a largo plazo
Seguimiento de la vitamina D a lo largo del tiempo
Una sola lectura de vitamina D ofrece una instantánea, pero las tendencias importan más que cualquier valor individual. Los niveles de vitamina D cambian con las estaciones (normalmente más bajos a finales del invierno en las latitudes septentrionales), la suplementación y los cambios en la exposición al sol. Tras iniciar un suplemento o cambiar una dosis, las investigaciones sugieren volver a hacer la prueba pasadas 8-12 semanas para evaluar la respuesta completa, ya que los niveles tardan ese tiempo en alcanzar un nuevo estado estable.
Health3 puede hacer un seguimiento de las lecturas de 25(OH)D a lo largo del tiempo para mostrar patrones estacionales y monitorizar la respuesta a las intervenciones. Hacer la prueba solo una vez al año, idealmente en la estación en la que se espera que los niveles sean más bajos, proporciona datos longitudinales útiles.
Marcadores relacionados que conviene analizar junto con la vitamina D
La vitamina D no actúa de forma aislada. Los siguientes marcadores aportan un contexto importante:
Calcio: la vitamina D es el principal regulador de la absorción de calcio; los niveles bajos de vitamina D suelen provocar niveles bajos de calcio
Magnesio: necesario para la activación de la vitamina D; la deficiencia de magnesio puede dificultar la conversión de la vitamina D a su forma activa
Ferritina y hierro: la deficiencia de hierro suele coexistir con la deficiencia de vitamina D; ambas son comunes en mujeres en edad reproductiva y en deportistas. Véase la guía del panel de hierro
Vitamina B12 y folato: con frecuencia codeficientes en personas con malabsorción o variedad dietética limitada
Consulta las páginas temáticas más amplias de Salud ósea y Energía y fatiga para conocer los biomarcadores relacionados.
Preguntas frecuentes sobre la vitamina D (25-OH)
¿Cuál es un nivel normal de vitamina D?
La mayoría de las directrices definen la suficiencia como ≥20 ng/mL (50 nmol/L). La directriz de 2011 de la Endocrine Society sugería ≥30 ng/mL (75 nmol/L) para poblaciones de riesgo, pero la actualización de 2024 ya no respalda suplementar a todos los adultos hasta objetivos más altos. El propio rango de referencia de un laboratorio y el contexto clínico de un profesional de la salud son las guías más relevantes.
¿Qué nivel de vitamina D se considera deficiente?
El IOM define la deficiencia como <12 ng/mL (30 nmol/L) y la insuficiencia como 12–19 ng/mL. La Endocrine Society fija la deficiencia en <20 ng/mL. Por debajo de 10 ng/mL se considera deficiencia grave y justifica un tratamiento inmediato. Los valores entre 20–29 ng/mL suelen describirse como "insuficientes" en la práctica clínica, en especial para adultos mayores, embarazadas o personas con osteoporosis.
¿Qué significa un nivel de vitamina D de 20, 30 o 50 ng/mL?
20 ng/mL (50 nmol/L) es el nivel suficiente mínimo según el IOM y el NHS; la mayoría de los adultos en este nivel tienen vitamina D adecuada para la salud ósea. 30 ng/mL (75 nmol/L) es el umbral preferido por la directriz de 2011 de la Endocrine Society para poblaciones con requisitos más altos. 50 ng/mL (125 nmol/L) se considera dentro del rango óptimo por muchos profesionales de la medicina funcional, aunque la evidencia de ECA sobre beneficios por encima de 30 ng/mL en adultos sanos es limitada. El intérprete de niveles de vitamina D puede ayudar a evaluar un resultado concreto en su contexto.
¿Cuánta vitamina D se debe tomar al día?
Para la mayoría de los adultos, la CDR es de 600–800 UI/día, con un límite superior tolerable de 4.000 UI/día. A las personas con deficiencia confirmada se les pueden prescribir dosis más altas (p. ej., 50.000 UI semanales) durante un periodo de carga bajo supervisión médica. La directriz de 2024 de la Endocrine Society recomienda la suplementación empírica de 600–800 UI para adultos de 50–74 años con factores de riesgo, y de 800–1.000 UI para los de 75 años o más, sin necesidad de pruebas de referencia. Un profesional de la salud puede asesorar antes de iniciar una suplementación en dosis altas.
¿Es la vitamina D3 mejor que la vitamina D2 en general?
Las investigaciones sugieren que la vitamina D3 (colecalciferol) eleva la 25(OH)D sérica de forma más eficaz y mantiene los niveles durante más tiempo que dosis equivalentes de vitamina D2 (ergocalciferol). La mayoría de las directrices clínicas prefieren la D3. Las personas veganas pueden preferir suplementos de D2 o de D3 derivada de líquenes.
¿Se puede obtener suficiente vitamina D solo con la alimentación?
Muy pocos alimentos contienen vitamina D de forma natural en cantidades significativas: el pescado graso (salmón, caballa, sardinas), las yemas de huevo y el hígado de ternera son las principales fuentes. Muchos productos lácteos, leches vegetales y cereales están fortificados. En la práctica, la dieta por sí sola rara vez mantiene niveles suficientes sin una exposición solar adecuada o suplementación, en especial en latitudes septentrionales o para personas con acceso limitado al sol.
¿Afecta la vitamina D al sueño?
Los estudios sugieren una asociación entre niveles bajos de vitamina D y una mala calidad del sueño, una menor duración del sueño y somnolencia diurna. El mecanismo propuesto implica receptores de vitamina D en regiones cerebrales relacionadas con la regulación del sueño. Sin embargo, la evidencia de ECA sobre la mejora del sueño con la suplementación es limitada. Explora la página del tema Energía y fatiga para conocer los marcadores relacionados.
¿Suelen los deportistas analizar sus niveles de vitamina D?
Las investigaciones sugieren que unos niveles adecuados de vitamina D favorecen la función muscular, la fuerza y la recuperación, lo que la hace especialmente relevante para los deportistas. Los estudios indican que la deficiencia de vitamina D es común incluso entre deportistas de élite, sobre todo entre quienes entrenan en interiores. Muchos profesionales de la medicina deportiva recomiendan mantener niveles superiores a 40 ng/mL con fines de rendimiento, aunque la base de evidencia aún está en desarrollo. Consulta nuestra página de caso de uso sobre el seguimiento de análisis de sangre para deportistas y culturistas.
Aviso médico
Esta página tiene fines exclusivamente educativos y no constituye asesoramiento médico, diagnóstico ni tratamiento. Los rangos de referencia de la vitamina D varían entre laboratorios. Un resultado fuera de los rangos publicados no indica necesariamente una enfermedad, y un resultado dentro del rango no descarta un problema clínico. Conviene comentar siempre los resultados de los análisis de sangre con un profesional de la salud cualificado que pueda interpretarlos en el contexto del cuadro clínico completo. El seguimiento de biomarcadores en Health3 está diseñado para el conocimiento personal de la salud, no para el diagnóstico clínico.
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